EL FENG SHUI DE EL ESCORIAL Y SU ENTORNO

La Paisajística del Feng Shui se basa en seis energías que rodean el entorno en el que vivimos. Estas seis energías están representadas por seis animales legendarios orientales, que son los seis Animales Celestiales del Feng Shui: Dragón, Tigre, Tortuga, Fénix, Dragón Amarillo y Serpiente.


Para cualquier edificación (vivienda, local, oficina, etc.) que queramos analizar con el Feng Shui de la Escuela de las Formas, se deberá tener en cuenta el emplazamiento de estas 6 energías, tomando como punto de referencia la puerta principal de acceso a la vivienda, local, etc.… Situándose en la puerta principal mirando hacia afuera, lo que está a la izquierda pertenecerá a la energía del Dragón, que deberá de ser una zona alta. A la derecha se sitúa el Tigre, que deberá de ser una zona tranquila y baja. La parte de trasera es la zona de la Tortuga, que tendrá que ser una zona alta y compacta para tener un buen apoyo en la vida. El Fénix al frente, deberá de ser una zona amplia y diáfana. La zona centro, perteneciente al Dragón Amarillo y a la Serpiente, es la zona principal central desde la que fluye la energía hacia todas las estancias, esta deberá de estar despejada, limpia y ordenada.

Cuando hay una orientación adecuada de estás energías en el entorno, todo fluye de manera favorable. El emplazamiento ideal para una edificación es aquel en el que el Dragón se sitúa al Este, con una montaña elevada de cumbre suave, y el Tigre al Oeste, con una elevación del terreno inferior a la del Dragón. La Tortuga en el Norte, debe proteger la parte trasera del emplazamiento (un monte de aspecto sólido y macizo sería perfecto). El Fénix al Sur, debe de ser un emplazamiento amplio y bien soleado. El Dragón Amarillo y la Serpiente situados en el Centro, representan el techado y los cimientos respectivamente. Cuando en la naturaleza aparece esta configuración se podrá encontrar el Nido de Dragón: el punto de máxima energía positiva que nos ofrece la naturaleza.

EL MONASTERIO
Se sabe que Felipe II, desde su adolescencia, tuvo el deseo de poder llegar a construir un templo que pudiese ser comparado con el enigmático Templo de Salomón: un edificio que fuese recordado y admirado, un fiel reflejo del poder que le otorgaba su vasto imperio.

Cuando Felipe II accedió al trono en 1556, encargó al jesuita Juan Bautista Villalpando que realizase un estudio sobre el Templo de Salomón, con la idea de materializar su sueño.  Durante la Edad Media muchas catedrales intentaron reproducir estas mismas proporciones, ya que se creía que fueron obtenidas por inspiración divina, y por tanto dotarían al templo de la conexión entre el cielo y la tierra.

El arquitecto Juan Bautista de Toledo comenzó la obra en 1563, dando comienzo a la obra por la fachada sur. Tras la muerte del arquitecto, Felipe II confía a Juan de Herrera la construcción de su templo, asumiendo en 1572 oficialmente la dirección de las obras, que finalizarán en 1584.

El Monasterio del Escorial está lleno de símbolos esotéricos. Dentro del Monasterio aun se puede visitar la biblioteca de Felipe II, provista de una importante colección de libros esotéricos, relacionados con la alquimia, las ciencias ocultas, la magia y la brujería. Dicen que Felipe II mandó instalar bajo una de las torres del monasterio un laboratorio alquímico, donde llegó a albergar cientos de alambiques. Este laboratorio fue desmantelado y ya no es posible visitarlo.

EL MONASTERIO SEGÚN EL FENG SHUI

El Fénix del Monasterio. La entrada principal original, por donde entraban los carruajes del rey, está situada mirando hacia el Este, con unas vistas amplias y bien soleadas como mandan los cánones del buen Feng Shui. Se puede apreciar un alargamiento del edificio tipo pico de Fénix, en el que estaban situadas las habitaciones privadas del rey, justo al lado de la basílica.

En la actualidad la entrada principal se sitúa en el oeste, justo en oposición a la original, con lo que se ha perdido el buen Feng Shui del Monasterio.

Para muchos el monte Abantos, situado en el entorno del Monasterio, fue considerado sagrado desde la antigüedad. Además tanto el Monasterio como el Valle de los Caídos, están construidos sobre ubicaciones en las que se encuentran importantes vórtices energéticos. El sitio elegido para construir este importante edificio no es casual, ya que es uno de los lugares telúricos más potentes de España, un lugar de poder…
Todos los años, coincidiendo con el comienzo del verano (mes de junio), organizamos una serie de salidas a localizaciones de especial relevancia cercanas a Madrid, para analizar las formas del paisaje y la influencia que tiene en el entorno, según la Escuela de las Formas o Paisajística del Feng Shui.

Llevamos varios años haciendo esta salida al Escorial, un sábado, en el que pasamos una jornada completa, muy instructiva, visitando y analizando el Feng Shui de las Formas en el Monasterio y su entorno (Monte Abantos, Silla de Felipe II, Valle de los Caídos,…).
Shu-Yuan Chen
Profesora de I Ching y Feng Shui en “La Biotika”
www.labiotika.es

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