DESARROLLAR EL TRONCO DEL ÁRBOL DE PRÁTICAS ICHING DAO (NIVEL 2. Primera parte)

– EL DESPERTAR DEL GUÍA INTERNO

En los antiguos relatos daoístas sobre la creación, se menciona que antes de que un ser encarne, hace un acuerdo con la Creación (Mente Original) sobre el propósito por el cual viene a la dimensión de los cambios.  El acuerdo consiste en que la Creación suministra todas las condiciones necesarias para que el ser logre su propósito. El individuo se compromete en trabajar con cualquier situación que la Creación presenta como necesaria. Este proceso se denomina “cumplimiento de destino”.
Para que el ser que encarna no olvide o se extravíe en el cumplimiento de su destino, la Creación coloca una semilla de sí misma en el centro del pecho de cada ser.
La semilla de luz en el centro energético del corazón es la brújula que indica la dirección a seguir para el cumplimiento de destino. Esta semilla es el Guía Interno o Maestro Interno o el Ser como lo denominaba Carl Jung. Su único propósito es ayudarnos a cumplir nuestro destino sin extraviarnos.
Los alquimistas de la antigüedad, sabiamente observaron, que “dentro de todo lo creado está la semilla de la perfección”. El Guía Interno, no es solamente la brújula espiritual, sino que a la vez es la semilla de perfección que reside dentro de nosotros. Carl Jung observó que el Ser/Guía Interno es el que administra el proceso de auto desarrollo. Todo lo que nos ocurre, de una manera u otra, es parte del plan que el Guía Interno administra para asistirnos a encontrar el camino a seguir.
En este nivel se toma el paso imprescindible de comenzar a reconocer una autoridad superior al ego limitado y a entrar en relación íntima con ella como guía del camino. La relación Guía Interno y ego positivo es la relación semilla de todas las relaciones del  trabajo energético.
– SANAR LA LÍNEA ANCESTRAL
A veces se asume que nuestros ancestros pertenecen al pasado y que su ausencia física es indicio de que están ausentes de nuestras vidas. Esta creencia es especialmente fuerte si nuestros antepasados fallecieron hace muchos años, o antes de nuestro nacimiento. Esta suposición es una creencia de nuestra parte, no una realidad energética.
La realidad energética es que nuestros ancestros están siempre presentes en todos los aspectos de nuestra vida. Están presentes en el código genético, en nuestra sangre, en los rasgos físicos de nuestro cuerpo, en la estructura emocional que tejemos durante nuestra existencia y en situaciones que continúan repitiéndose en la estructura familiar de la que formamos parte. Los ancestros están presentes no solamente en las cosas negativas que hemos heredado, sino también en nuestros talentos y habilidades, las profesiones que elegimos, e inclusive en los lugares que escogemos para vivir.
Los traumas que nuestros ancestros experimentaron, los deseos que no fueron capaces de satisfacer, las promesas que se hicieron y los patrones emocionales que desarrollaron, son heredados por todos los miembros de la familia como ciclos pendientes que buscan resoluciones creativas.
La senda del desarrollo personal no sigue una ruta abstracta, sino que sigue el camino trazado por nuestros ancestros en su paso por el mundo haciendo buenas y malas decisiones. El trabajo con las emociones se profundiza liberando los obstáculos de nuestro pasado.
– ARMONIZAR LOS CINCO ELEMENTOS 1: TRANSFORMAR LAS EMOCIONES NEGATIVAS
Uno de los ocho principios del trabajo energético es aprender a completar aquello que empecemos. Cada vez que comenzamos algo ponemos en marcha un ciclo energético que busca completarse. Si un ciclo queda incompleto, la energía que sostiene ese ciclo no es liberada para otros fines. Aquellas situaciones de nuestro pasado que han quedado inconclusas son ciclos que acaparan una gran cantidad de energía. La suficiente para tener éxito en cualquier cosa que emprendamos.
La capacidad de establecer un objetivo, mantenerlo y llevarlo a buen puerto depende de la eficacia de la conexión entre el flujo de las energías del cielo y la tierra y nuestro sistema energético. Las emociones negativas son como limitadores de velocidad que frenan la circulación de nuestra fuerza vital. El nivel de Armonizar los Cinco Elementos 1 nos permite transformar las emociones negativas y concluir los ciclos que están pendientes.
Todo aquello que nos proponemos hacer no se realiza a través de acumular energía, sino que se cumple a través de permitir que el océano infinito de la fuerza vital fluya por nosotros y se oriente en la dirección que nos hemos fijado.
La capacidad de ahondar en nuestro pasado y de perseverar en la resolución de viejos asuntos se ve posibilitada por todo lo que hemos puesto en movimiento con las prácticas introductorias y por el nivel de integridad personal que se va desarrollando. Uno de los resultados de Armonizar los Cinco Elementos 1 es un fuerte sentimiento de estabilidad e integridad interior, que no lo afecta el torbellino mundano. Esto se manifiesta como un sentido del yo suficientemente fuerte capaz de liberar obstáculos y superar dificultades sin caer en el sentimiento de lástima o sentirse víctimas de la circunstancias. Sin un ego positivo suficientemente estructurado el proceso de transformación no se logra con consistencia y regularidad.
– ARMONIZAR LOS CINCO ELEMENTOS 2: POTENCIAR LAS EMOCIONES POSITIVAS
En el primer nivel de Armonizar los Cinco Elementos nuestro trabajo consiste en liberar las energías estancadas del pasado, en acabar ciclos y en aprender a transformar estados emocionales negativos en pura vitalidad. Mientras liberamos los patrones negativos, simultáneamente estamos abriendo espacio para que las emociones positivas se manifiesten con mayor frecuencia e intensidad.
En el segundo nivel de Armonizar los Cinco Elementos fomentamos las emociones positivas que se manifiestan a través de cada órgano, cuando cultivamos niveles superiores de conciencia y estados mentales positivos. La síntesis del conjunto de emociones positivas es la experiencia de la compasión. La apertura de la segunda caldera del corazón se va logrando a medida que la perspectiva altruista generada por la compasión va transformando nuestra manera de relacionarnos con todos los seres de la creación.
El trabajo a este nivel sienta las bases del ingrediente alquímico adecuado para las prácticas superiores del Fuego y el Agua.
– ARMONIZAR LOS CINCO ELEMENTOS 3: ARMONIZAR EL SISTEMA DE MERIDIANOS
Llegados a este nivel, se emplean las frecuencias superiores de la compasión y de los estados positivos mantenidos de forma continuada, para armonizar todo el sistema de meridianos. En circunstancias habituales, el canal central es el único meridiano en el que el yin y el yang interactúan para generar Energía Creativa. El resto del sistema de meridianos se encuentra polarizado y sólo es yin o bien yang. En el tercer nivel de Armonizar los Cinco Elementos, se hace circular la Energía Creativa por todo el sistema de meridianos, aumentando rápidamente la frecuencia de todo el sistema.
Las energías activadas por los tres primeros niveles de Armonizar los Cinco Elementos ponen en marcha un profundo proceso de sanar a nivel personal y gradualmente de la familia entera.
Shu Yuan-Chen desde el AULA DE ESTUDIOS DE LA BIOTIKA ha iniciado una estrecha colaboración con Juan Li, creador del sistema taoísta conocido como I CHING DAO.
Hace ya más de 6 años que en el Aula de Estudios de la Biotika se imparten cursos de I Ching de la línea Jing Fang I,  dónde se ayuda a los alumnos a profundizar en el conocimiento de uno mismo a través de su Hexagrama Natal y de consultas puntuales al I Ching en momentos de dudas. En el Hexagrama Natal de una persona aparecen las áreas de vida en que se presentarán las dificultades y las cualidades personales que ayudarán a solventarlas;  se refleja el “contrato de vida” y conocerlo es de gran ayuda para avanzar pues es imprescindible aceptarlo, asumirlo y responsabilizarse de él para lograr el propósito de vida.
Por otro lado, el sistema taoísta I Ching Dao presenta un sistema de prácticas que incluye técnicas para transformar las emociones negativas y potenciar las positivas. El individuo puede utilizarlas para aprender a sanar la mente y las relaciones y así prevenir las enfermedades.
Ambos sistemas aportan valiosas herramientas para saber cómo encaminarse en la vida y juntos multiplican su potencial.
Shu Yuan Chen
Maestro Juan Li
Instructor del programa I Ching Dao
Colaborador del Aula de Estudios de La Biotika
www.labiotika.es

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir arriba
X