DOMINGO 10 SEPTIEMBRE

TALLER TEÓRICO-PRÁCTICO MACROBIÓTICA
ELEMENTO TIERRA - FINAL DE VERANO
CAMBIO DE ALIMENTACIÓN DEL VERANO AL OTOÑO

Macrobiótica

En la antigüedad, se pensaba que la Tierra era el centro del Universo; hoy se sabe que no es así "como referencia espacial", pero sigue siendo para nosotros ese centro mágico, que nos da el punto alrededor del cual gira nuestra existencia en otros planos más sutiles.

El carácter psicológico y personalidad del arquetipo Tierra, se asimila al del planeta: es muy acogedor, familiar, le gusta estar rodeado de sus seres queridos y amigos; se siente el protector, pacificador, sustentador; es sociable, compasivo, agradable, sereno, atento; quien hace de puente de unión entre unos y otros suavizando las relaciones y se convierte en el “meeting point”, donde todos van a descargar y desahogar sus problemas. Es comodón, pero se puede sacrificar para el bien de los demás; vivir con amigos del elemento Tierra es como estar en casa.

En su aspecto más exagerado hay que estar con ojo, porque termina organizando la vida de los que están a su lado. Buen negociador, sabe ceder posiciones para luego más tarde hacerse con las riendas. Produce necesidad de él, cuida de la familia, construye un ambiente de confianza y bienestar a su alrededor que empleará para sacar provecho de él. Le gusta manejar las vida de los demás, dominante, lúgubre, preocupado, sobreprotector, implicado.

Si es deficitario, muchas de sus virtudes se tornarán negativas, y podrá tener rasgos de carácter, consentido, disperso, apegado, inestable, servil, vacilante, zalamero y puede que tenga dificultades con la concentración, la identidad e independencia.

Cronológicamente, el Otoño semeja la edad madura; a esas alturas de la existencia, el sentimiento de vida se empieza hacer algo más negativo, lo contrario que en Primavera, que se corresponde con la fase inicial de la vida y el Verano con la edad de la pubertad. En esta madurez otoñal, el pesimismo se apodera de la alegría de vivir. La preocupación constante hace que se entre en caída energética, surgiendo incluso problemas fisiológicos que debilitan el Bazo y el Estómago. Su enemigo es dar vueltas y más vueltas a los problemas; de esa manera nos hacemos susceptibles y ponemos en peligro nuestra seguridad y estabilidad, repercutiendo en el aparato digestivo y generando ansiedad por conseguir una energía que se necesita, pero que se sustituye con adicciones a los azúcares, grasas y féculas, produciendo en poco tiempo una imagen física redondeada y llena de peso, que caracteriza esta fase desequilibrada del elemento Tierra.

La cultura china, concibe al ser humano como un microcosmos del Universo dentro del macrocosmos, integrado en el Todo; alimentado por la mismas fuerzas creadoras del “Principio Unificador”, que nada deja afuera de la gran organización. Esta idea de unidad, perdura en la memoria primitiva de todo lo existente. El mundo no excluye ninguno de sus hijos en la creación. Este sentir lo trasmite el elemento Tierra con más fuerza que cualquier otro y hace de su misión "la sujeción del Sistema". El Bazo lleva el germen de esta unidad hasta los confines de nuestro universo personal.

Es por eso que la Tierra –planeta/elemento- se convierte en el “centro del Sistema”, desde donde maneja todos los aspectos en torno a nuestra organización de vida.

"El transporte y transformación" son las otras dos importantes misiones que se le atribuyen al Bazo; con esta responsabilidad, se convierte en el punto central de nuestro perfecto funcionamiento: mantener la unidad, la nutrición y que llegue a todos los rincones del Organismo.

Por tan importante cometido, el fallo de sus funciones se manifiesta en la salud de forma directa.

Los conflictos de la Tierra tienen que ver casi siempre con su relación con el Agua, la violación de los límites fronterizos será su litigio. La Tierra controla el Agua que gusta de ser libre e invasora; cuando el control es férreo, los riñones (elemento Agua) se resienten por una Tierra demasiado dura, que se suele manifestar al final del Verano y en Invierno. Puede hacer que disminuya la función del riñón y no se eliminen los suficientes líquidos; originando humedad en las partes bajas, donde notaremos la carne más fría, blanda y esponjosa. Puede producir hinchazón de abdomen y quistes en los ovarios por estancamiento de líquidos, problemas de caderas y edema en piernas y tobillos.

Cuando la Tierra es débil porque tiene demasiados líquidos, las raíces no pueden agarrarse en ella, las plantas están inestables, no hay firmeza para mantenerse en el sitio y el agotamiento del Bazo se manifiesta más en Otoño y Primavera.

La función del Bazo se estanca cuando no puede distribuir la sangre; también puede encontrar impedimentos para transformar los alimentos o sujetar los órganos y músculos.

El estancamiento de la energía del Bazo hace que la sangre del Hígado y su energía también se congestionen; entonces puede manifestarse produciendo una sangre menstrual densa, coagulada y viscosa, con aparición de fibromas en el útero.

Estos son los dos patrones más comunes de desequilibrio de la Tierra, aunque pueden surgir tensiones y conflictos con el resto de los otros Elementos, como consecuencia de su posición central que se comunica con todos.

Una prevención consiste en guardar el calor interno, consumiendo platos cocinados de larga duración de cereales integrales, verduras de raíz y legumbres; no beber demasiada agua ni alimentos fríos o crudos; reducir el consumo de todo aquello que produce humedad: alcohol, café, leche, pan, harinas, pastas refinadas y azúcar. No en vano los chinos siempre beben el agua caliente y continúan con los ritmos de su calendario; no comer alimentos de naturaleza demasiado fría. Preparar platos o plantas medicinales especiales, para mantener el calor vital de la hoguera que traemos desde nuestro nacimiento, y que la tenemos que cuidar, porque en ella reside el Fuego misterioso que mantiene el Qi (energía vital) que nos da calidad de vida.

Horario:
15:00 a 20:00 (nuevos alumnos)
16:00 a 20:00 (antiguos alumnos)
El horario se repartirá en dos clases:
- Clase teórica de 15:00 a 18:00 (nuevos alumnos) de 16:00 a 18:00 (antiguos alumnos)
- Clase práctica de 18:00 a 20:30
- Cena (si no queréis cenar en el curso podéis llevaros la comida en un tupper)

Fecha: Domingo 10 de septiembre
Lugar: C/ Gobernador, 6 local - 28014 Madrid - (Metro Anton Martín)
Practica - Restaurante La Biotika - Calle del Amor de Dios 3, 28014 Madrid
Más info: 646 85 64 28

Precio taller individual:
50€ (antiguos alumnos) 60€ (nuevos alumnos, estos tendrán que asistir una hora antes al curso para ponerse al día)

El precio incluye:
CLASE DE TEORÍA, COCINA PRÁCTICA Y CENA DEGUSTACIÓN 
Asistencia por whatsapp durante los tres meses que dura cada módulo

Imparte:
Miguel Priego González (MTC Universidad de Yunan - Beijing: Acupuntura, tuina, moxabustión ventosas... Diagnóstico por aplicación del IChing)

INSCRIPCIÓN
Transferencia bancaria de 10 € en concepto de reserva de plaza.
El resto el día que comienza el curso.
Cuenta: La Caixa:  ES50 2100 1582 38 0200148346 de Shu-Yuan Chen Tsia.
Indicar en asunto: “MACROBIÓTICA” indica tu nombre.
Reenviar el resguardo de transferencia a: macrobiotica@labiotika.es
Correo: macrobiotica@labiotika.es

Próximos cursos: Un domingo al mes por las tardes.

El número de plazas en todos los grupos está limitado a un máximo de 20 alumnos.
Sólo se impartirán los cursos si hay un mínimo de 8 personas que hayan realizado la reserva de plaza.